Uno de los momentos más delicados y que más dolores de cabeza puede ocasionar en la planeacion de nuestra boda es el tema de la lista de invitados.

En este momento suelen surgir las dudas: ¿a quién invito?, ¿a todos mis amigos?, ¿a los amigos de mis padres? Tenemos que tener en cuenta que no podemos invitar a todo el mundo, hay que hacer una selección.

A continuación  6 consejos para redactar una lista de invitados lo más reducida posible:

Primero. Haz con tu pareja conjuntamente 3 listas:

Los que no pueden faltar. Familia directa y amigos íntimos.
Los que te gustarían que estuvieran. Familia indirecta, amistades, compañeros cercanos de trabajo.
Los que van si sobra espacio. Amistades de la familia, otros amigos u amigos nuevos, otros compañeros de trabajo.

Si fallan algunos de la primera lista e incluso de la segunda, puedes pasar nombres de una a otra, hasta confeccionar tu lista definitiva.

Segundo. El temido presupuesto.

Creo que es uno de los motivos que nos obligará a hacer un listado totalmente realista. Está muy bien poder invitar a todo el mundo que quieres pero a veces, simplemente, no se puede. Tanto si cuentas con ayuda de la familia, como si  pagan completo el evento, el presupuesto y el precio medio de menú por invitado (más la barra libre) hace que seas mas realista.

Tercero. Reglas para saber si invitar o no, según el caso.

Para eso, he hecho el siguiente diagrama. Evidentemente no es la Biblia, pero en un momento de dudas, puede ayudar.

 DIAGRAMA

 

Cuarto. Papá, mamá, ¿a quién invito?

A menos que nuestros padres contribuyan en el pago del banquete y tengan ciertos compromisos ineludibles, es mejor evitar hacer esa pregunta. Al final nuestra boda se despersonaliza y acabas viendo caras desconocidas en el gran día. 

Quinto. ¿Y los niños?

Pues bien, depende de la boda y de cada familia. Es cierto que en las bodas de noche no procede el invitar a los niños. La invitación de la familia se presta más en las bodas de día. Decisión nuestra. Sin embargo, los niños de la familia cercana es muy probable que estén tanto en un tipo de boda como en otra y, probablemente, no quieras prescindir de nuestros sobris o primitos. Sin embargo, los hijos de amigos y compañeros no son imprescindibles, a menos que no tengan a quién dejarles su cuidado. Este punto se puede hablar tranquilamente en el momento de entregar las invitaciones incluso antes, cuando estés tanteando a quién invitar y comentes el tema de la boda con cada uno de ellos.

Sexto. ¿Y los solteros (as)?

No se trata de que los solteros tengan que venir necesariamente acompañados a las bodas. Si no tienen pareja conocida, no es necesario poner su nombre y la coletilla clásica de "fulanito + acompañante". Si son familiares y amigos cercanos solteros (o solteras) y en las mesas van a estar con otros familiares y amigos con los que la relación es distendida y amena, no tienen por qué venir forzosamente acompañados. Si, en cambio, invitas a algún amigo (o amiga) que no conoce a ninguno de los demás invitados, en esos casos, sí que puedes plantearte el invitar a su acompañante, sea quien sea. Al fin y al cabo, si te importa que esté allí, es mejor que acuda con alguien con el que pueda sentirse a gusto.

 

Fuente: yodirequesi.blogspot.mx

 

 

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